No hay que hacer una apologia del maltrato homofobico como se está haciendo por casos puntuales, o como se da entre las barras de partidos de futbol o basket, hay que empezar a educar a la gente o a quienes nos importan, en el sentido más amplio de la tolerancia y no encasillarnos en lo que nos compete más directamente.
Debo aceptar al otro tal como es y no meterme con él porque no es igual a mi o no le gusta lo mismo que a mi.
