So happy I could die

miércoles, 23 de marzo de 2011

A different lover is not a SIN.


Bueno, supongo que estoy transitando una nueva etapa.

Cada vez me importa menos lo que opina la gente de mi, de mi sexualidad, de mi peinado, de la ropa que uso. Escucho lo que me dicen y tomo lo mejor para dar un paso más, para mejorarme, para llegar a ese "yo" que quiero ser, y que todavía no tiene una forma muy definida.
Paralelamente sigo mi vida facultativa que no escapa de todo esto de "importa menos lo que diga la gente". Ya no me interesan las miradas despectivas de mis colegas, que por suerte son pocas. Trato de transmitir cada día que no importa como te vistas o que te guste, uno puede ser simpático, tímido, buena onda, egoísta, el mejor amigo, independiente, y estar al nivel de cualquier otra persona que le gusta lo que la sociedad manda.

Supongo que traspasé ese limite de la sexualidad, y pasa a ser un modo de vida, liberal, y eso a la gente sin dudas le jode. Y en este caso no me dirijo solamente
a los homofobicos, porque conozco unos cuantos que escapan de esa etiqueta e igual no te dejan hacer tu vida como querés y llegar a esa felicidad utópica que todo el mundo, supongo, quiere alcanzar.
Cuando ven que estas por despegar te apagan la mecha.

También busco dejar de amarme tanto a mi, y compartir eso con una persona especial. Si, quiero enamorarme ya lo dije 21 mil veces. Obviamente depende de mi, por lo menos quiero enamorarme de alguien no correspondido, no me importa. Quiero sufrir, quiero aprender otras cosas, quiero entender algunos sentimientos de mis amigos; nunca fui la victima, esta vez no me molestaría serlo.

Cómo logro eso? esa es la pregunta del millón para mi. Cómo me hago más sensible, más persona, menos superficial, más accesible, menos despectivo.